El consentimiento matrimonial

Los cónyuges deben consentir el matrimonio, puesto que el consentimiento es la causa del nacimiento del vínculo matrimonial. Si no hay consentimiento, el matrimonio es nulo. El consentimiento matrimonial es un consentimiento dirigido a crear una comunidad de vida entre los cónyuges, con la finalidad de asumir los fines propios y específicos del matrimonio, así como sus efectos.

Hay casos en los que el consentimiento es simulado. Aquí, no hay intención de asumir los derechos, obligaciones y efectos del matrimonio, aunque externamente se manifieste el consentimiento. Para resolver esta situación, se establece que en estos casos el matrimonio es nulo.

Por otra parte, el consentimiento debe ser consciente y libre, de manera que si se da algún vicio en el consentimiento, entonces tendremos que hablar de ausencia en la voluntad de consentir, lo que implica la nulidad del matrimonio. Se considera que no hay consentimiento en los matrimonios contraídos por violencia e intimidación, por amenazas, matrimonios en los que hay un error obstativo, cuando alguien crea que se está casando y en realidad se trate de una representación, matrimonios cuyos cónyuges estén bajo los efectos del alcohol y drogas, o se trate de personas con trastornos mentales, matrimonios en los que haya error en la identidad de la persona, o con error en las cualidades personales que, por su entidad, de haber sabido la verdad, el otro cónyuge no hubiera otorgado el consentimiento.

INFORMACIÓN Y PRESUPUESTO ON-LINE