Deudas posteriores a la disolución del régimen económico

La liquidación del régimen económico al producirse el divorcio puede suponer muchas trabas. Por ejemplo, uno de los cónyuges ha pagado la parte que restaba de un préstamo que se hizo a la pareja. ¿Cómo computa esto en la liquidación? 


Parece evidente que corresponde al otro cónyuge abonar la mitad de esa cuantía. Pero la cuestión se plantea porque la legislación dice que es al tiempo en que se disuelve el matrimonio cuando se determina el saldo de las deudas existentes en tal momento, y que los cónyuges deberán abonar por igual. Por lo tanto, si una de las partes ha pagado después, ¿cómo se entiende?


Si se incluye el total del préstamo en cuestión, se estará infringiendo el artículo 1398.1ª del Código Civil, porque al tiempo de disolverse la sociedad ganancial, el importe real adeudado por esta no es el inicial por el que se concedió, sino que es la cifra del restante que todavía no se ha pagado. Solo este resto es el que constituye el pasivo de la sociedad y por ello solo él deberá ser satisfecho por igual entre ambos cónyuges. Por eso mismo, si uno de ellos en solitario pagó una parte, una vez extinguido el régimen, una parte de la deuda restante (o su totalidad), deberá ser resarcida por el otro cónyuge en la proporción correspondiente, al amparo del apartado 3º del artículo mencionado.

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